07Abr
By: Carlos Gimenez Encendido: abril 07, 2012 In: Viajes Comments: 0

Tan marcado es el contraste de nuestras culturas como el de los picos nevados del Atlas con las polvorientas rojizas calles que conforman la ciudad de Marrakech. Marrakech tiene sin duda ese toque mágico del que pocos lugares en el mundo pueden presumir. Pese a su ritmo constante y frenético, nos ofrece el reto de tomarle el pulso a la ciudad y poder así disfrutar de sus zocos, sus terrazas y sus gentes.

No entraré a hablar de historia, pues hay ya miles de millones de referencias a ello en la red y mi aportación poco tendría que sumar a las existentes.

Fotográficamente hablando es una ciudad que ofrece miles de posibilidades, eso sí, siempre que no tengas vergüenza de asumir una buena reprimenda pública. Los Marroquíes (al menos en Marrakech), no son gentes a las que les guste ser inmortalizados por los sensores de nuestras cámaras, por lo que simplemente estar en la línea de fuego de nuestros objetivos puede ser suficiente para que nos suelten una buena bronca o nos pidan dinero por la foto que hemos hecho.

marrakech-zocos-calles

Durante el día la ciudad es un hervidero de gente circulando arriba y abajo, ya sea caminando, en coche, en burro y sobretodo en moto. Caminar por los zocos puede resultar una auténtica prueba de fé; los puestos de los comerciantes se extienden más allá de sus parcelas invadiendo parte de las estrechas vías que componen en entramado laberíntico de los zocos, vendedores ambulantes conducen sus carromatos ofreciendo sus mercaderías a quienes quieran adquirirlas, los paseantes y turistas llenan hasta el último rincón y mientras todo ésto sucede, los ciudadanos hacen uso de los adoquines para desplazarse de un lado al otro en sus motos advirtiéndonos de su llegada mediante intermitentes avisos sonoros (mic mic mic) sin reducir su velocidad. Te viene a la mente aquella frase… “Sólo el penitente pasará”

Aunque tan pronto nos encontramos rodeados como giramos una calle a la izquierda y nos sumimos en la más absoluta soledad, sobretodo si nos adentramos en los zocos dedicados. Los principales zocos, los más turísticos venden de todo, per también los hay dedicados a los oficios, están el zoco de los curtidores, el de las lanas, el del calzado, el del cuero, el de los metales…

marrakech-zocos-arquitectura

Mención aparte merece la famosísima plaza de la ciudad que durante el día acoje los pasos de viajeros, curiosos y mercantes, las marcas neumáticas de innumerables ciclomotores, bicicletas y coches y los siseos de las serpientes que danzan al melódico ritmo que marcan los encantadores de serpientes… Cuando cae la noche, la magia se adueña de Jemaa El-Fna. Acompañando noche tras noche la aparición de los puestos de venta de comida, llegan las músicas, los cuentacuentos y oradores, los tambores y la luz…el ambiente te absorbe y te transporta empujándote inevitablemente a formar parte de un espectáculo social único en el mundo…

Marrakech Jemaa El Fna

Marrakech Jemaa El Fna

Un lugar curioso de visitar es la Menara ya fuera de las murallas de la ciudad, quizá no tanto por su historia (según cuentan, fué construido para que los sultanes de la época tuvieran un refugio en el que llevar a cabo sus affairs amorosos. Otros dicen que era un lugar de recreo para la alta aristocracia) ni por su belleza sino, por el carácter social que tiene el lugar, pues los días festivos o tras la jornada laboral  son muchos los que se acercan buscando huir del bullicio del centro de la ciudad y encontrarse con los amigos, dar un paseo romántico o compartir una jornada en familia.

Marrakech Menara

 Y qué mejor manera de llegar a la Menara que disfrutando de un paseo en Calesa (carro de caballos), donde el conductor nos llevará hasta allí, esperará a que volvamos de nuestro paseo y ,si hemos negociado bien, nos dará un paseo por los alrededores de la ciudad 🙂

(foto tomada por nuestro simpático chófer Abdul)

Marrakech calesa

La arquitectura es impresionante, las dimensiones de los palacios y la cantidad de detalles que adornan los acabados de sus columnas, paredes, puertas… te deja perplejo así como la artesanía que adereza el conjunto (lámparas, sillones…). Uno de los lugares que no podemos dejar de forografiar en nuestra visita a Marrakech es la escuela coránica

 Marrakech Escuela coranica

Lo suyo es aprovechar los días que estemos en Marrakech para hacer alguna de las excursiones que se nos ofrecen. Nosotros decidimos ir a Ouarzazate . Contratamos los servicios de Moha, un Bereber fantástico, que nos llevó a visitar Ouarzazate pasando por el alto Atlas. Realmente tuvimos suerte de dar con él porque resultó ser simpatiquísimo y gran conocedor del país (además de un conductor experimentado, lo cual se agradece), así que además de llevarnos a visitar los destinos marcados en el itinerario, nos explicó todo cuanto queríamos saber del país y sus gentes. Realmente debo recomendar a Moha a quien quiera que vaya a visitar Marruecos, tanto para realizar esta excursión, cualquiera de las rutas típicas que se ofertan allí o sus visitas al desierto (la próxima vez que vaya a Marrakech creo que será a donde le pida que me lleve :D). Podéis contactar con Moha aqui.

Camino BereberCon Moha en medio del Atlas

Trackback URL: http://www.carlosgimenez.es/2012/04/marrakech/trackback/

Leave reply:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *